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“Las Margaritas” (1966) – Por Jorge Alache

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octubre 25, 2016 | No hay comentarios



 

“Las Margaritas” (1966)

Directora: Vera Chytilová

Checoslovaquia

 

Dos jóvenes mujeres frustradas y desconcertadas por lo corrompido que se ha vuelto todo en el mundo, deciden corromperse ellas mismas. Sellarán su promesa comiendo la fruta prohibida del árbol sagrado. De esta manera, ambas se adentrarán en situaciones en las que engañarán; burlarán; comerán; beberán; destruirán, pero además, cuestionarán y, en momentos, serán felices.

 

El lenguaje de la película se condice totalmente con las características de las jóvenes mujeres y su actitud frente al mundo: caóticas insertas en un molde, reflexivas y serenas en su naturaleza. Si bien, ellas no logran encontrarse concretamente en una “naturaleza” (salvo quizás en su pieza-refugio), ni es ese tampoco su objetivo, están determinadas a revolver, ridiculizar y burlar (divirtiéndose en el proceso) los comportamientos y costumbres de los personajes de este mundo que ellas han visto como corrompido. Y como tal, este mundo no las entiende, por lo tanto las reflexiones y preguntas que se hacen luego de sus travesuras, por muy ingenuas o sin sentido que puedan ser, son genuinas y válidas.

Entonces (así como las dos mujeres) la película, también es caótica dentro de una estructura que exigiría una narrativa lineal; una continuidad de color y montaje; y diálogos con sentido literal. Pero es precisamente que gracias a la subversión de estas convenciones, el humor de esta película es tan efectivo; los saltos de color a blanco y negro (incluso blanco y negro con color superpuesto) hacen resaltar y dar sentido; los saltos abruptos de espacio con el montaje, nos hacen acompañar a las protagonistas y no perdernos en el camino; y el trabajo del sonido y la música funcionan como el “remate” de estos buenos chistes.

Estas subversiones dan cuenta de la grandiosa utilización del lenguaje audiovisual por parte de Vera Chytilová. Pero esto, obviamente, en su momento le trajo muchas dificultades a la realizadora, cuya película fue inmediatamente censurada y su labor coartada por el gobierno de Checoslovaquia durante varios de los años siguientes a su estreno. Aun así, ha sido reconocida a lo largo de los años, y este año se celebra el aniversario número cincuenta de esta película, por lo que fue proyectada dentro de la sección Homenajes en el FIC Valdivia 2016.

No podemos olvidar tampoco que las protagonistas de esta rebelión son mujeres, quienes, como sabemos, han sido histórica y sistemáticamente desplazadas. Por lo tanto esta película adquiere tanta relevancia y potencia, no sólo como una película subversiva desde lo artístico, sino que también desde lo político.

“Eres tan divina y a la vez tan humana. No perteneces a este siglo…”, es como dice Honza (uno de los tantos hombres engañados) a una de las jóvenes, quien en ese momento se hace pasar por Julie. Podríamos fácilmente referirnos de la misma manera a Las Margaritas debido a su encanto, pero resultaría paradójico por lo pertinente que resulta ser esta película en este momento y siglo. Las Margaritas perteneció a su siglo y pertenece, con justa razón, a este siglo.

 

Jorge Alache Díaz